Lampedusa y mi fe.

lampedusa1La primera lectura de este domingo del profeta Habacuc (1,2-3; 2,2-4) me hace pensar una vez más y orar por Lampedusa y por todos los Lampedusa que, a nivel mundial, golpean nuestra conciencia de creyentes. Aunque el profeta, sacudido por tantas tragedias universales, empieza reprendiendo a Dios persevera en una confianza de tal calibre que es toda una enseñanza para nuestra fe: en las circunstancias más duras que nos hacen dudar es necesario mantener la persuasión a la que luego, en el evangelio de Lucas  (17, 5-10), se referirá el Señor:

-Si tuvierais fe como un granito de mostaza, diríais a esta morera: “Arráncate de raíz y plántate en el mar”, y os obedecerá.

¿De qué fe estamos hablando? No de la que resuelve los problemas por arte de  magia, no de la que intenta manipular a Dios según nuestros deseos, no de la que quisiera explicar el funcionamiento del mundo, no de la que espera que todo salga bien…Es la fe pura, desnuda de toda voluntad personal, que en medio del dolor, atenazada por las lágrimas considera que, a pesar de los horrores del mundo, Dios se da a sí mismo, Dios está aquí, Dios nos dice una Palabra, Dios es amor y todo sucede para Bien.


Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s